(Español) Crónica Carrera Pico Lenin 2015 (II). Aclimatación.

(Español) Crónica Carrera Pico Lenin 2015 (II). Aclimatación.

Barajas. 6am. La cinta del ‘check in’ me saca de dudas, 30kg de petate. Primera lección: prepara el equipaje con tiempo y asegúrate de no pasarte del límite de peso. Media hora y 60€ menos después vuelvo a facturar, pero no pueden enviar el equipaje directamente a Osh, tendré que recogerlo en Moscú.

Ya en vuelo enseguida reconozco siluetas familiares. El Moncayo, el Ebro, mi pueblo! Atravesamos Jaca, Canfranc, me estoy hartando a hacer fotos, qué chulas! … o no. Nueva lección: comprueba la opción de la cámara antes de disparar.

Sobrevolar tu pueblo y fotografiarlo no tiene precio. Descubrir que tienes mal configurada la cámara no tiene...perdon!

Sobrevolar tu pueblo y fotografiarlo no tiene precio. Descubrir que tienes mal configurada la cámara no tiene…perdón!

Al menos consigo pillar el Aneto.

Al menos consigo pillar el Aneto.

Y el Mont Blanc!

Y el Mont Blanc!

Y el Monte Rosa! Alguien localiza el Cervino?

Y el Monte Rosa! Alguien localiza el Cervino?

Siguiente sorpresa. Mostrador de facturación de Munich. “¿Tiene usted visado para Rusia?”. Sudores fríos. “Pues no, me dijeron que no hacía falta”. “Sin visado no puede salir a retirar el equipaje”. 8| Me acuerdo de Tom Hanks en ‘la terminal’, ¿Acabo de caer en una grieta del sistema? Amablemente consiguen cambiar el número de facturación para que el petate viaje directamente a Osh. Perfecto.

El paisaje Kygyz me recuerda un poco a mi tierra, pero me llaman la atención las parcelas desproporcionadamente alargadas. Funcionalidad 1, Proporción Áurea 0.

El paisaje Kygyz me recuerda un poco a mi tierra, pero me llaman la atención las parcelas desproporcionadamente alargadas. Funcionalidad 1, Proporción Áurea 0.

Y donde hay agua, una huerta.

Y donde hay agua, una huerta.

Sin mayores contratiempos aterrizamos en el diminuto aeropuerto de Osh. Parece que aquí no han adoptado el uso de la fila y la gente se agolpa apelotonada en el control de pasaporte. Aprovecho para merodear y hacer alguna foto. Error. Un par de agentes me abordan con gesto amenazador. Su indumentaria castrense con esa gorra exageradamente grande me recuerda a las marchas militares del ejército chino. Intimidan bastante y la situación se agrava por la imposibilidad de comunicarme con ellos. No hablan ni una palabra de inglés. Intento adoptar un lenguaje corporal suficientemente sumiso. Confío en que si la cara de mala hostia es Universal, también lo sea la de ‘tranquilos, soy buen chico, no soy un agente secreto’. Me piden el pasaporte, desaparecen, vuelven. Quizá sólo han querido jugar conmigo, pero el mensaje ha quedado claro. Quietecito y no más fotos.

Antes de salir a la cinta de retirada de equipajes un señor con una cámara casi de museo se dedica a fotografiar a todo el que pasa por el pasillo, como en los controles de los aeropuertos americanos. La escena resume la paradoja de estos países que viven simultáneamente en 2015 y 1815.

Aeropuerto de Osh.

Aeropuerto de Osh.

Un petate amarillo parece señalar el final del periplo viaje, pero no es el mío. La cinta se vacía. Porca miseria. Un chico joven me está hablando. Sólo entiendo ‘taxi’. Le digo que no, pero insiste. Por fin pronuncia las palabras mágicas ‘ak-sai’. Después de todo venía a buscarme a mi. Fuera, nueva sorpresa. Me están esperando, pero nadie habla inglés. Como un mimo levantando una maleta imaginaria consigo explicar que no ha llegado el petate. Me pasan por teléfono a alguien de la agencia que sí habla inglés. Rellenan un documento con toda la información que pueden recoger y salimos camino a las dependencias de la agencia, que resulta ser una casa alquilada de un par de plantas y un huerto a la entrada.

Allí me dan de desayunar y puedo hablar con alguien en español. Me tranquiliza, van a localizar el petate y enviármelo al campo base, no hace falta que espere allí. El calor ciertamente es sofocante. A pesar de los 1000m y ser las primeras horas de la mañana debemos rondar ya los 30ºC. Un poco antes de la hora prevista me urgen para tomar el transporte al campo base. Con lo puesto, emprendemos viaje después de recoger a un grupo de alemanes en un hotel. El improvisado recorrido turístico por la ciudad sirve de toma de contacto con el país. Sí, es como viajar al pasado, pero con evidentes anacronismos. Sorprende ver obreros deambulando tranquilamente por los tejados sin ningún tipo de seguridad, o nuestro propio copiloto sentado en una caja al lado del conductor. Llaman la atención también las enormes estatuas en la mayoría de las rotondas. Nosotros también las tenemos, pero en la mayoría de los casos, la lejanía temporal con sus protagonistas parece haberlas despojado de cualquier connotación. Aquí parecen cargadas todavía de presente y por algún motivo proyectan un cierto aire intimidante.

Tras la separación de Rusia el pueblo Kyrgyz trata de ensalzar su identidad nacional recordando figuras de su historia como su héroe Manas.

Tras la separación de Rusia el pueblo Kyrgyz trata de ensalzar su identidad nacional recordando figuras de su historia como su héroe Manas.

Campo de yurtas al poco de dejar Osh.

Campo de yurtas al poco de dejar Osh.

Cantidad de burros y niños por el arcén.

Cantidad de burros y niños por el arcén. Nuestro vehículo va sólo ligeramente más rápido.

A mitad de camino nos ofrecen una comida en una casa local.

A mitad de camino nos ofrecen una comida en una casa local.

Disfrutamos de una infinidad de platos que soy incapaz de recordar acompañados con té.

Disfrutamos de una infinidad de platos que soy incapaz de recordar acompañados con té.

Gran variedad de paisajes y colores a lo largo del recorrido.

Gran variedad de paisajes y colores a lo largo del recorrido.

De las verdes praderas

De las verdes praderas

a las áridas montañas

a las áridas montañas

Atravesando un puerto a 3550m!

Atravesando un puerto a 3550m!

Menudo puerto para una etapa ciclista.

Menudo puerto para una etapa ciclista.

Las mezquitas nos recuerdan que estamos en un país de mayoría musulmana.

Las mezquitas nos recuerdan que estamos en un país de mayoría musulmana.

Desvío. Dejamos el asfalto. Nos quedan más de 20km de pista.

Desvío. Dejamos el asfalto. Nos quedan más de 20km de pista.

ida-puente

El único puente del recorrido.

Tras casi 8 horas recorriendo parcialmente la Pamir Highway llegamos al campo base, pero antes hay que atravesar uno de los ríos que nacen en los glaciares cercanos. El vehículo que nos precede queda atrapado en la corriente y desde la orilla observamos con cierta preocupación la maniobra de rescate.

Yurtas en las cercanías ya del campo base.

Yurtas en las cercanías ya del campo base.

Entre la bruma soma el pico Lenin. Espectacular! Da casi vértigo contemplar los casi 4000m de desnivel que hay hasta la cumbre.

Entre la bruma asoma por fin el pico Lenin! Espectacular! Da vértigo contemplar los casi 4000m de desnivel que hay hasta la cumbre.

Por fin el campo base a la vista.

Por fin el campo base a la vista.

Las tiendas del campo base desde enfrente.

Las tiendas del campo base desde enfrente.

Maniobras para rescatar a uno de los vehículos.

Maniobras para rescatar a uno de los vehículos.

El pequeño se ofrece a cruzarnos por unos pocos soms.

El pequeño se ofrece a cruzarnos por unos pocos soms.

Nada más llegar nos distribuyen por parejas en las tiendas. Están distribuidas en una cuadrícula 7×7. A mi me toca compartir la ‘1’ con un alemán. Aunque no hace frío rescato de la mochila que llevaba de equipaje de mano un pantalón largo y un cortavientos fino. Ha sido una suerte haberlos metido al final en la de mano. Hablo con ‘Gia’ el jefe del campamento y le explico que estoy sin petate. Amablemente me prestan un saco de dormir y un forro polar. Con el tiempo perdido en el río se nos ha hecho casi la hora de cenar, las 19h. Comparto mesa con los alemanes. Hay también una chica de Cerdeña y unos noruegos. También nos acompañan los rusos que van a guiar al grupo. Con los días el trato se irá tornando cada vez más cordial. También conozco a unos españoles que al día siguiente tienen previsto subir al campo 1.
La cena a base de arroz, carne y verduras no es muy abundante, pero me sienta muy bien. Sin embargo, he estado notando molestias en el estómago todo el viaje. Creía que era hambre o gases, pero no se me pasa. Por precaución no pruebo el agua y me hidrato a base de té. Conforme avanza la noche las molestias se definen y se convierten en náuseas. Termino vomitando antes de acostarme, y todavía tendré que levantarme un par de veces durante la noche hasta vaciar completamente el estómago. Está claro, son los primeros efectos de la altura (3600m). A pesar de todo consigo finalmente descansar algo y levantarme mucho mejor.

Inmejorable vista desde mi tienda!

Inmejorable vista desde mi tienda!

Zoom sobre la cumbre.

Zoom sobre la cumbre. Llegaremos a pisar ese punto?

cb-comedor2

Zona de descanso en el comedor, con la enorme cazuela para hervir agua a la izquierda.

Zona de descanso en el comedor, con la enorme cazuela para hervir agua a la izquierda.

Homenaje a las primeras mujeres que subieron al Lenin y que fallecieron en el descenso.

Homenaje a las primeras mujeres que subieron al Lenin y que fallecieron en el descenso.

Día 16J. Día 1.

El desayuno se sirve a partir de las 9am. Me parece una hora muy tardía acostumbrado a los grandes madrugones de los refugios de montaña. Pero aquí todo lo que la gente tiene que hacer es subir hasta el campo 1, que lleva 4 o 5 horas, así que parece que no hay prisas por salir pronto. Yo me limito a dar un paseo llano de unos 5kms hasta el punto en que el recorrido se vuelve más empinado. Voy muy despacio, pero me encuentro muy bien. He estado retrasando todo lo posible la visita a los baños, unos barracones con un agujero negro que en lugar de radiación hawking emite un olor pestilente. La postura desde luego no es la más cómoda y en mi estado no quiero desmayarme y atravesar su horizonte de sucesos. Pero más vale acostumbrarse cuanto antes, porque no volveré a ver un retrete en días. Al menos descubro que mis molestias eras exclusivamente causadas por la altura y no por ningún desajuste estomacal. Estoy en plena forma. También descubro que es mejor dejar la botella de agua en la tienda antes de ir al baño. En una fracción de segundo, de esas que en las películas ralentizan durante varios segundos mientras el protagonista grita ‘nooooooo!’, se me escurre del bolsillo y aunque no se cuela por el agujero y casi no se mancha, tengo que pasar después un buen rato lavándola y lavándola y lavándola.
Por la tarde visito con el grupo de alemanes unas lápidas al otro lado del río en homenaje por gente caída en la montaña. Siempre resulta sobrecogedor y un recordatorio de que a pesar de ser un monte fácil, el peligro existe. Por otro lado, las noticias desde Osh no son muy buenas. El petate no aparece, pero están haciendo lo que pueden. Me empiezo a preocupar un poco y me siento frustrado porque mi problema es sólo uno más de los muchos que plantea la gestión del campo con los numerosos grupos que se preparan para subir o regresan del campo 1.

Para vadear el río hay que saltar, mojarse, o...

Para vadear el río hay que saltar, mojarse, o…

Uno de los monumentos en memoria de dos pilotos.

Uno de los monumentos en memoria de dos pilotos.

paseo3

Aunque 1000m más bajos que el Lenin, los picos circundantes no se quedan atrás en belleza.

Aunque 1000m más bajos que el Lenin, los picos circundantes no se quedan atrás en belleza.

paseo-arista

Día 17J. Día 2.
Para intentar aclimatar algo decido subir corriendo al campo 1. Mi cuerpo ha respondido muy bien a la altura. Tengo unas ganas enormes de darle a la zapatilla y hace calor, así que voy ligero. El recorrido es precioso y avanzo rápido. Sólo el último cuarto de hora se me atraganta un poco. Estoy a 4400m sin ningún síntoma de mal de altura y en manga corta! Me encuentro de nuevo con los españoles del día anterior y conozco alguno más. Me dan alguna barrita para afrontar la bajada. Paso por allí un buen rato, reconozco el terreno y hablo con el jefe del campamento. Decido que aunque no llegue el petate voy a subir a dormir al día siguiente. A la bajada el calor ha aumentado el deshielo y el río que he cruzado de un salto a la subida está infranqueable. Un jinete me ofrece pasarme, pero no llevo dinero encima. Me pide las gafas, se las prueba y me ofrece pasarme a cambio de las suyas. Me quedo ojiplático, flipo literalmente. Obviamente me niego. Me pide agua. Se acaba casi el botellín entero y me queda más de una hora al campo base. Pienso que así estamos en paz, pero me sigue pidiendo dinero y le digo que me busque abajo. Bueno, decir no digo mucho, sólo las palabras mágicas, ‘ak-sai’.

zona del campo base desde la arista.

zona del campo base desde la arista.

paseo-arista3

paseo-arista5

paseo1

Día 18J sábado. Día 3.
Mientras me preparo después de desayunar para subir al campo 1 me llegan malas noticias. El petate no aparece y no hay forma de encontrarlo. Me dicen que tengo que llamar yo. Pero cómo, no tengo cobertura! La cosa se está poniendo seria. Consigo hacer un llamamiento por facebook gracias al teléfono de una de las chicas que trabaja allí, pero es muy pronto en España. Para no hacer nervios subo una de las aristas que dominan la zona del campo base hasta que la nieve me impide avanzar a unos 4400m cerca ya de una cumbre. Al bajar me dejan un móvil y llamo a casa. Llevan toda la mañana intentado que alguien les de una solución. Al final consiguen localizar a una persona con ganas de ayudar en la oficina de Siberian Airlines en Alicante. Con los mismos datos que le había pasado yo a la agencia en el aeropuerto consigue, no sé cómo, localizar el petate. Naturalmente está en Moscú. El supuesto cambio de número de facturación no resultó tan ‘straightforward’ al fin y al cabo. Al menos está localizado, pero no sólo voy a perder el sábado, sino también el domingo, porque no llegará hasta última hora.

Día 19J. Domingo. Día 4.
Para seguir con los entrenamientos me subo a un pequeño pico que hay en dirección al campo 1. Sigo encontrándome muy bien. Estoy un poco solo en el campo. Mis amigos alemanes han subido ya hace un par de días al campo 1. Finalmente por la tarde, no sé si antes o después de cenar, llega el petate. Y con él también Valery, un ruso de San Petesburgo que habla bien inglés y español. Es amigo de Darya, una alpinista rusa que ganó la carrera del Lenin en 2012 y unos días después falleció en el pico Pobeda. Las siguientes ediciones se celebran en memoria suya. Este año Valery no va a correr, pero va a estar de apoyo. Con él intentamos diseñar un plan de aclimatación acelerado. Me entero por él de que la carrera va a ser el lunes 27, tengo sólo una semana para aclimatar.

Leave a Comment

Comment (required)

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Name (required)
Email (required)